• 14
  • Oct

Remoción de Tatuajes

La confección de tatuajes ha ido en aumento en los últimos años sobre todo en población más joven.

El tatuaje es la introducción de un pigmento externo dentro de la piel en forma intencional o traumática.

Los tatuajes intencionales pueden ser con fines cosméticos como el contorno de labio o delineado de las cejas y también con fines decorativos mediante la creación de dibujos, símbolos o frases con algún significado.

Los tatuajes traumáticos son secundarios a accidentes donde se introducen diversos pigmentos en las heridas que se depositan en la piel generando un cambio de color.

Para su eliminación antiguamente se utilizaban la cirugía, dermoabrasión, criocirugía y abrasiones químicas pero presentaban un mal resultado estético debido a hiper o hiperpigmentación, cicatrices hipertróficas o atróficas y queloides .

Los láseres Q-switched son capaces de eliminar tatuajes con un excelente resultado estético y poco riesgo de cicatrices defectuosas mediante la administración de  pulsos muy cortos de alta energía y con una longitud de onda bien absorbida por el pigmento.
La luz del láser penetra por la piel y es absorbida por las partículas de tinta del tatuaje, fragmentando los pigmentos en partículas mucho más pequeñas que son expulsadas de las células donde se acumulaban y posteriormente, los macrófagos del sistema inmunológico y el drenaje linfático se encargarán de eliminarlo.

Los resultados van a depender de distintos factores como son: color de piel del paciente, color de la tinta, si el tatuaje es profesional o amateur, la profundidad de la tinta, localización del tatuaje, técnica a utilizar, frecuencia y  cantidad de tratamientos.

El número de sesiones para remover un tatuaje con láser es variable dependiendo de todos los factores mencionados. Por cada sesión, se consigue quitar aproximadamente un 15% de la tinta, por lo que en general se requieren alrededor de 6 sesiones. En algunas ocasiones puede que no sea posible un aclaramiento total.

Las sesiones duran entre 15 y 30 minutos dependiendo de la extensión del tatuaje a tratar.

El procedimiento puede realizarse con anestesia tópica o local o sin anestesia según el caso.

Puede haber cambios de color de la piel del área tratada con respecto a la piel sana, sobretodo si ha existido exposición solar de la zona antes del tratamiento. Estos cambios son transitorios y el color normal de la piel se restablece con el tiempo. La aparición de cicatrices es muy infrecuente.

tatuajes_antes_despuesDr Benedicto Villagrán V.
Dermatólogo
Clínica Orlandi.