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Láser

maquina_laseiceUn láser es básicamente una fuente de luz, de alta potencia, que tiene la capacidad de emitirse en pulsos de muy corta duración. A diferencia de la luz visible, que contiene todos los colores, el láser genera luz de un solo color. Los haces de luz láser se han producido en todos los colores del arco iris, como también luz invisible como la infrarroja y la ultravioleta.

La radiación láser puede interactuar con los tejidos biológicos de distintas maneras. El principal proceso es la absorción. Existen diferentes componentes absorbentes, llamados cromóforos, en la piel, que serán importantes en los tratamientos con láser. Estos pueden ser la hemoglobina, la melanina y el agua. Conociendo el espectro de absorción de un cromóforo, la profundidad a que se encuentra y la penetración de la radiación láser podemos elegir el láser a usar.

Los láseres se pueden dividir en varios grupos, de acuerdo con diferentes criterios, por ejemplo, según las características de la radiación emitida por el láser. Según la emisión del haz, pueden ser de onda continua, pulsada o Q-switched. También si la epidermis se daña con corte, coagulación o evaporación, removiendo las capas más externas de la piel, hablamos de una técnica ablativa. Si por el contrario, llegamos a un blanco sin dañar la epidermis, es una técnica no ablativa.

Es posible usar los diferentes equipos láser para tratar variadas patologías cutáneas y para usos cosméticos. Las principales indicaciones del láser en dermatología:

  1. Lesiones pigmentadas. El láser puede ser utilizado en la remoción de pigmentos endógenos (melanina) o exógenos (tatuajes). La melanina es un pigmento oscuro responsable del color de la piel y del pelo. Su principal función es la protección de la piel de la radiación solar. Su concentración aumenta después de la exposición al sol para evitar los daños que provoca la radiación ultravioleta. Las manchas en la piel o hiperpigmentaciones se producen por aumento anormal de la melanina en la epidermis o en la dermis. En la mayoría de los casos, este aumento se produce después de una larga exposición solar, pero existen manchas que responden a otros factores desencadenantes.

Al remover tatuajes con láser es importante tener en cuenta y evaluar los riesgos potenciales. Entre ellos tenemos: cambios en la textura de la piel, cicatrices, prurito, hiper o hipopigmentación, oscurecimiento de pigmentos, etc.

  1. Lesiones vasculares. El láser es una excelente indicación en el tratamiento de lesiones vasculares como hemangiomas, nevo flámeo, lagos venosos, telangiectasias, rosácea, poiquilodermia de Civatte, etc.
  2. Depilación. La indicación en estos casos no siempre es de índole estética. En los casos de hirsutismo, hipertricosis o pseudofoliculitis existe una patología subyacente, que a menudo carece de tratamiento médico satisfactorio. En la mayoría de los casos no parece posible eliminar el 100% del pelo para toda la vida. Lo que se consigue es una depilación parcial y duradera, variable en cada caso individual en relación al porcentaje de pelo eliminado y al tiempo que se mantiene el efecto. Sin embargo, aún teniendo en cuenta estas limitaciones, la evidente y duradera reducción del pelo hace que la fotodepilación valga la pena.
  3. Tratamiento del envejecimiento facial. En estos casos pueden usarse láseres ablativos que remueven las capas exteriores de la piel, que después de un tiempo se regenera y produce nuevo colágeno, mejorando la apariencia de la piel fotodañada o con cicatrices de acné; y láseres no ablativos que entregan niveles más bajos de energía, calentando la dermis y generando así la producción de colágeno.
  4. Cicatrices hipertróficas y queloides. Al tratar estas cicatrices con láser, éstas se vuelven menos hipertróficas y más flexibles, disminuyendo el eritema y el prurito.

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